Oración al Santo Niño de Atocha para que lo imposible se cumpla

Niño Jesús de Atocha

Si te encuentras en una encrucijada y necesitas resolver problemas que parecen imposibles, en el siguiente artículo encontrarás la oración al Santo Niño de Atocha que te abrirá los caminos para poder resolver tus problemas.

La figura del Santo Niño de Atocha es muy conocida y venerada en países latinoamericanos. Se lo representa como un niño pequeño que usa un largo vestido con capa (vestimenta tradicional de un peregrino) y sostiene una pequeña canasta en su mano izquierda.

Conoce la historia del Santo Niño de Atocha y aprende la oración al divino niño para pedir por asuntos imposibles.

Historia del Santo Niño de Atocha

La historia se remonta al siglo XIII cuando España estaba bajo el dominio musulmán. Cuando la ciudad de Atocha fue invadida por los musulmanes los cristianos fueron encarcelados, castigados y se les prohibió recibir alimentos.

Finalmente, se dejó que los niños menores de 12 años pudieran llevarles comida a los presos. Fue en ese momento que en la ciudad de Atocha, comenzó a correr el rumor de que un niño pequeño llevaba una canasta de alimentos y una jarra de agua que nunca se acababan. Es en ese momento que comenzó la leyenda del niño Jesús de Atocha.

Novena del Santo niño de Atocha

Si crees que tienes problemas imposibles de resolver, existe una oración al Santo Niño de Atocha que puede ayudarte aun cuando te encuentres en situaciones límites o que creas que no tienen salida.

Se llama novena porque tiene que ser rezada durante 9 días seguidos y cada día tiene una oración en particular. Conoce la oración al divino niño y has que lo imposible se cumpla.

Día 1

Oh agraciadísimo Niño de Atocha! Que habiendo nacido por el amor de los hombres, quisiste en tu crecida edad sufrir tantos baldones y vituperios; yo te saludo, Bien mio, amantísimo Niño, yo te bendigo y alabo en este primer dia te ofrezco estos tres Credos con Gloria Patri y Jaculatoria, en memoria de aquel copioso sudor de sangre, terrible tristeza, y mortal agonia que padeciste en el Huerto de Getsemaní, te suplico por los grandes trabajos y aflicciones que en tu Pasión y carcel padeciste, nos concedas lo que solicito y en este dia te imploro, confio en tu piedad y clemencia, poniendo por medianera a tu amabilisima Madre Santa Maria de Atocha, en cuyas purisimas manos pongo mi solicitud en una de ellas estas sentado cual en silla de potestad; y por el gran dolor que tuvo cuando te despediste y separaste para ir a padecer en cuyo recuerdo de tal desedimiento tengo yo siempre mis potencies y sentidos para que logre por ellas gozarte en la patria celestial, por los siglos de los siglos. Amén.

Día 2

Dulcísimo Niño de Atocha, que quisiste en tu crecida edad ser llevado ante los jueces y ser cruelmente azotado; yo, vida de mi vida, te saludo; yo, pacientísimo Niño, te bendigo, te alabo y te presento estos tres Credos con Gloria Patri y Jaculatoria, en memoria de aquel acervísimo dolor que sintió tu inocente corazón yendo con el santo madero cargado en tus delicados hombres por la calle de la Amargura te encontraste con tu Santísima Madre, yo te pido, delicadísimo Niño de mi corazón, que por las benditas lagrimas que tus ojos derramaron, me concedas lo que en este Segundo día te repito, pues a tu piedad imploro; y bien sabes las necesidades, las aflicciones y trabajos que me afligen, y espero preciosísimo Niño de Atocha que tendre por Tí, buen éxito en mi indicado fin, valiéndome del recuerdo que os hago, y juntamente os presento el igual dolor que en este encuentro padeció la soberana Reina, en cuyas divinas manos pongo mi entendimiento para que lo ilustres con la divinidad de tus luces para que siempre en ti espere la felicidad de gozarte en la celestial Jerusalén del cielo.

Día 3

Oh amantísimo Niño de Atocha! Que en tu crecida edad quisiste que te clavaran en la cruz; yo te saludo, alma de mi alma; Inocente cordero te bendigo y alabo y te ofrezo estos tres Credos con Gloria Patri y Jaculatoria, en memoria de aquellas terribles agonias que en cuanto hombre padeciste, me sea concedido lo que pido en este tercero y ultimo dia del triduo, en el que os he hecho recuerdo de tu Santísima Pasión, confiado en tu misericordia, espero que lo alcanzaré, por lo cual que tuvo tu divina Madre al tiempo que sus purísimos ojos te vieron expirar, uniendo también aquellas tres necesidades que padeció esta bellísima Señora al pie de la Santa Cruz, en cuyas benignas manos pongo mi voluntad para que siempre por Tí inflamada, no tenga mi espíritu mas que desear, sino feliz momento de reunirme a Tí para siempre y gozarte en la Gloria. Amén.

Día 4

Graciosísimo Niño de Atocha, Círculo eminentísimo de piedad infinita; yo te saludo y alabo en este cuarto día y te ofrezco estos tres Padre nuestros y Ave Marías con Gloria Patri; en unión de esta cuarta jaculatoria, en memoria de aquella cuarta jornada que hiciste al pozo de Sichén en el lecho preciosísimo de las carísimas entrañas de tu querida Madre Santa María de Atocha, como divino Salomón, donde conociendo que se acercaba tu dichoso parto desenvuelve el fardito del ajuar de tu ropita, y puesta de rodillas lava la camisita y paños que llevan prendidos para envolverte como rico tesoro de los cielos.
Te suplico, Niño de Atocha, que por medio de estas penalidades que te recuerdo, logre alcanzar de Ti lo que pretendo. Y creo alcanzarlo por aquel gozo que tuvo tu divina Señora cuando aplicaba sus labios de nácar a tus preciosas mejillas, con los mas tiernos requiebros y amorosos coloquios, te estrechaba entre tus brazos como amorosísima Madre tuya y con ardientísimos deseos se abrazaba su corazón por ver tu sagrada humanidad alimentada con la dulce leche de sus pechos, por lo que espero de Tí divino Niño, conseguir por todo esto el feliz despacho que deseo; y al fin de esta novena mereceré hagas de tus maravillas para conmigo, calmando mis conflictos y tribulaciones, dandome en esta vida la paz y reposo, y al fin de ella una dichosa muerte para ir a ensalzarte por los siglos de los siglos. Amén

Día 5

Perenne Niño de Atocha, incomparable y maravilloso Niño; yo te saludo y alabo en este quinto día y te ofrezco estos tres Padres nuestros y Ave Marías con Gloria Patri, enriquecidos con esta Quinta jaculatoria, en memoria de aquella Quinta jornada que hicieron tus queridos Padres desde el pozo de Sichén, hasta aquel lugarejo llamado Necmas, donde tomaron por hospicio una inhabitable morada de ovejas, aunque con alegres balidos los recibieron los corderillos gustosos de su compañía, manifestándoles la alegría que les ocupaba en esa noche, por aquella humildad con que se recogieron entre los pinos en aquella posada de brutos, por el cordial amor que le profesas a tu querida Madre Santa María de Atocha, te pido me sea concedido lo que solicito en mi indicado fin, y espero que por todo esto que te ruego, tendre la dicha de alcanzar el feliz despacho de mi súplica, para lo cual interpongo los méritos de ésta áspera peregrinación, acompañandolos con el coro de las virtudes, por las cuales obras milagros infinitos, propios de tu soberano poder; yo confío que por tan grandes intercesores, mereceré ser escuchado en estas mis quejas que te demuestro en este día; y creo finalmente no salir desconsolado porque estoy cierto y confiado que el que te busca te halla y a quien te invoca le asistes; ven poderosísimo Niño en nuestro amparo; ven siempre en nuestra defensa y concedenos una feliz muerte para ir a acompañarte en el dichoso Necmas de la eterna Gloria. Amén

Día 6

Agraciadísimo Niño de Atocha, que riendote estas, regocijandote con tu querida Madre, yo te saludo y alabo en este sexto día y te ofrezco estos tres Padres nuestros y Ave Marías con Gloria Patri y los acompaño con esta Sexta jaculatoria en memoria de aquella Sexta jornada que hiciste, colocando en el vientre divinisimo de tu Santísima Madre Santa María de Atocha, hasta a aquel despoblado sitio donde a los doce años de edad te lo perdiste de vista. Por este dolor que sintió en su corazón después de haber sufrido con tan modesta humilidad tantos trabajos, subiendo los montes, pisando los altos copos de nieve con sus delicadísimos pies, atravesando serranías, sufriendo los aires fríos, la lluvia del cielo y la ingratitud e inclemencia del tiempo. Te pido por todo esto que te hago recuerdo, me sea concedido el favor que te suplico en esta hora, para lo cual interpongo los méritos de todas las dominaciones que preceden a todos los espiritus inferiores y son ministros de tu Divina Providencia; y ellos se sujetan a tu voluntad siempre y por estos grandes méritos y por lo que te recuerdo cada día en esta novena, introduciendolos a mi súplica, espero no salir sin alcanzar lo que tanto solicito, y después al fin de mi vida alcanzar tu gracia hasta gozarte en el paraíso celestial de la eterna morada. Amén

Día 7

En el mes de mayo de 1839 le aconteció a José María Díaz la desgracia de haber muerto a otro a puñaladas en el acto de pleito, el cual al instante fue aprehendido por la autoridad de Fresnillo, la que mirando el asesinato que este hombre había hecho, le formó causa criminal y sin administrarle apelación ninguna, se sentenció el tribunal de justicia a diez años de presidio y al hacer ver el remate de su causa al dicho Díaz, al oírla relatar invocó en su corazón al Santo Niño de Nuestra Señora de Atocha, y obedeció a lo sentenciado, besa su causa y volviendo a su prisión con lágrimas en los ojos invoca nuevamente al Santo Niño , con entera confianza de que no había de llegar a cumplir lo sentenciado, pues estaba cierto de que el Santo Niño , no le había de desamparar y por El habría de conseguir su libertad y El habrá de ser su defensor, su fiscal y su juez y le había de sacar de aquella prisión, quien se lo concedió, pues no duró más que un año tres meses en la cárcel de allí mismo; a tal grado, que cuando menos pensaba salir en libertad lo consiguió y en testimonio de tal milagro, puso en el Santuario de Plateros el presente portento, en la misma forma que consta en esta Novena y en que se halla, dandole al Santo Niño infinitas gracias por el raro prodigio, el que nos acreditará que quien aclama a su protección no le deja perecer ni en trabajos ni en prisión.

Día 8

Sapientísimo Niño de Atocha, general protector de todos los hombres, general amparo de desvalidos, medico divino de cualquier enfermedad, poderosísimo Niño yo te saludo, yo te alabo en este octavo día y te ofrezco estos Tres Padres nuestros y Ave Marías con Gloria Patri, acompañandolos con esta octava jaculatoria por la octava jornada que hiciste encarnado en las purísimas entrañas de tu amabilísima Madre, desde aquella ciudad santa de Jerusalén hasta llegar a Belén donde habiando llegado tu amorosísimo Padre Señor San José buscando posada entre sus deudos, parientes y conocidos, creyendo que habían terminado ya sus trabajos, se multiplicaron con nuevas penas porque habiendo llegado con su castísima esposa, todos le dieron con ellas en la cara. Oh que sentimientos tan gandes tendría en su corazón, aquel varón justo y casto esposo de María en aquellas calles buscando posada donde alojar a la emperatriz de los cielos y le despedían con palabras ásperas y desabridas, tratandole de ocisos y vagabundo, por verlo con toda humildad y pobreza! Que lágrimas no derramarían sus ojos y mas cuando habiendo encontrado la noche y desgajandose ya la nieve, corriendo los aires fríos sin haber encontrado alojamiento ninguno desde las cuatro de la tarde que comenzó a buscarlo y no lo habia podido encontrar hasta aquella hora y temiendo no le cogiera el parto en aquella plaza, por cuyos recuerdos que hago en este dia, te pido me concedas lo que te suplico, para lo cual interpongo estos méritos y los acompaño con el coro de los querubines y serafines que estan adornados de perfectísima sabiduría; por los cuales espero, preciosísimo Niño de Atocha, feliz despacho en lo que te ruego y pretendo; estoy cierto de que no saldré desconsolado de Tí lograré una Buena muerte, para llegar a acompañarte a Belén de la Gloria. Amén

Día 9

Soberano Niño de Atocha, en Tí tengo puesta toda mi confianza, benignísimo Niño, yo te saludo y te alabo en este ultimo dia de tu novena y te ofrezco estos tres Padres nuestros y Ave Marías con Gloria Patri, los presento con esta última jaculatoria, recomendándotelos en memoria de aquella última jornada que hiciste oculto en el vientre virginal de tu querida Madre, desde Belén hasta aquel preparado y dichoso portal, a donde llegaste a las nueve de la noche, y en que se llegaba la hora de tu deseado nacimiento, hincada de rodillas, juntas las manos delante del pecho, levantados los ojos al cielo, elevadas las potencies y los sentidos y toda divinizada, te dió al mundo como divino Mesías de todas las generaciones y te adoro en los brazos de San Miguel Arcángel y despues te recibio en los suyos para que te adoraran los santos ángeles, que de guardas le asistieron en el altar sagrado y viendote tiritar de frio y hacer pucheros te envuelve en aquellas pajas y pañales, te abriga reclinándote hacia si misma, regalandote y alimentandote con la dulce leche de sus virginales pechos, te pone entre la paja de aquel pesebre de animales, donde fuiste adorado de los brutos y de los humildes pastores; dandote los plandeciente sol de justicia, reconociéndote como verdadero Dios; y por el gozo que tuvo tu bellísima Madre Santa María de Atocha; por haberte parido sin dolor alguno quedando intacta en su virginidad, te pido me concedas lo que te suplico en mi petición y espero no salir desconsolado de Tí por el gozo que tuvo tu querido Padre Señor San José, cuando despertando de aquel dulce sueño en que estaba te vió en los brazos de la Aurora alegranado al mundo y hecho aquel humilde portal un abreviado cielo con tu hermosura y resplandor. Por esto que te recuerdo, te ruego y pido entrañablemente des feliz despacho para lo cual interpongo todos estos méritos y los del coro de los serafines que te aman con amor ardientísimo, por lo que espero lograr buen éxito en mi solicitud y lograr una feliz muerte para ir a darte infinitos plácemes en los apriscos de las eternas moradas, donde canta tu Gloria con los santos ángeles para siempre. Amén.

atocha

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¿Conocías la oración al niño Jesus de Atocha?

Sí. La conozco y la he rezao

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Sí. La conozco pero nunca la he rezado.

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No. Es la primera vez que la leo.

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3 Comentarios en "Oración al Santo Niño de Atocha para que lo imposible se cumpla"

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Marta ...

Me gustaría recibir para rezados la novena. Estoy atravesando un muy mal momento económico ...gracias

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9 de ago - 12:35:29

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